“Esta fue la culpa de su hermana Sodoma: ella y sus hijas tenían orgullo, exceso de comida y próspera tranquilidad, pero no ayudaron al pobre y al necesitado”. (Ez 16, 48-49)

viernes, 7 de enero de 2011

Los gays son los eunucos de hoy y la verdadera faz de Jesús Crucificado

Hoy compartimos una entrada que reproduce un escrito de el principal activista por el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBT en Brasil, Luiz Moot, el cual se contextualiza como respuesta al escándalo que armó la jerarquía brasileña por que en el Parlamento se discutía la ley de matrimonio homosexual y la Union Civil. Nos llega de manos de nuestro hermano Víctor Eremita en el blog Católico Libre. Deseo agradecer su valentía cristiana para enfrentar la opinión de algunos buenos católicos que por serlo creen que pueden eregirse como jueces y ver la paja en el ojo ajeno sin notar la viga en el propio. Qué Dios te bendiga hermano.

Jesús, que no le arrojó piedras a la mujer adúltera, que le garantizó la entrada al Reino de los Cielos a los publicanos y a las meretrices, que no se negó a curar al esclavo/amante del centurión romano, y que afirmó que «hay eunucos/gays que así nacieron del seno de su madre», este mismo Jesús, en el caso de que estuviese entre nosotros, en este tercer milenio de su nacimiento, ¿de qué lado estaría?

¿Del lado de algunos obispos brasileños que declararon: «los gays son gente por la mitad, si puede decirse que son gente», o «el homosexualismo es una aberración, una inmoralidad comparable a la cleptomanía»? ¿Del lado de aquellos que escribieron cartas a los parlamentares para que no aprobasen el proyecto de unión civil entre homosexuales? ¿O estaría Jesús del lado de los gays, la minoría social más discriminada del mundo, pues hasta en sus propios hogares son víctimas de represión y violencia, y cuyo único pecado es amar a su semejante?

Los dueños del poder eclesiástico se olvidan de las enseñanzas del «discípulo que Jesús amaba» cuando afirmaba: «Dios es amor y donde hay amor, Dios está ahí».

Como ex-profeso de la Orden Dominicana, estudioso de la Santa Inquisición y líder del Movimiento Homosexual Brasileño, he proclamado durante estas dos décadas de sacerdocio en defensa de los derechos humanos de las minorías sexuales: Para mí, la homosexualidad fue una bendición divina, una gracia la cual no me arrepiento ni siquiera por un minuto, de haber tenido el coraje de asumir y defender.

Denuncio que la cruel discriminación de la jerarquía católica contra los homosexuales es actualmente el más grave pecado de los cristianos contra el Espíritu Santo, pues negándose a entender los señales que el Paráclito envía, además del pecado antiguo de haber quemado en la hoguera a los «sodomitas», al defender hoy que la homosexualidad es «intrínsecamente mala», el Papa y sus obispos legitiman el prejuicio y la discriminación anti-homosexual. Ellos están dándoles las espaldas a la historia, a la ciencia y a los derechos humanos, que garantizan la normalidad, naturalidad, moralidad y altruismo del amor entre personas del mismo sexo. La Iglesia tiene las manos manchadas de sangre, cada vez que un homosexual es asesinado.

Urge que la jerarquía católica abra su corazón también a los gays, lésbicas y transgéneros, como hizo con los pérfidos judíos, herejes protestantes, científicos evolucionistas, negros e indios paganos.

Los homosexuales también son Hijos de Dios y templos del Espíritu Santo.

Luiz Mott*

* Titular del Departamento de Antropología de la Universidad Federal de Bahía. Miembro de la Comisión Nacional de Sida del Ministerio de la Salud. Miembro de la Comisión de los Derechos Humanos de la Asociación Brasileña de Antropología. Presidente del Grupo Gay de Bahia. Secretario de Asuntos Académicos de la Asociación Brasileña de Gays, Lésbicas y Travestis. Miembro del Directorio de la «International Lesbian & Gay Human Rights Comission, S.F. USA “Per Scientiam ad Justitiam».

jueves, 6 de enero de 2011

Epifanía Subersiva. Ni reyes, ni magos: peregrinos de fe

Por el teólogo jesuita Juan Masiá.

Llega la solemnidad de Epifanía (mal calificada en España con el ignominioso apelativo de “Pascua militar”, que debería haberse suprimido desde los días de la Transición, por no ser apropiado para el Jesús Pacífico del “no a todas las guerras”) . Comenzaré la homilía recordando que los “tres reyes magos” del imaginario popular ni son tres, ni reyes , ni prestidigitadores magos.

Como recientemente los fundamentalistas hispánicos (desde las “cigueñas” hasta los pseudo-info-católicos, pasando por algún mitrado desinformado) insisten en sus lecturas literalistas, pre-críticas y dogmatizantes de la Biblia, reproduciré de nuevo, como referencia hermenéutica, este post de años anteriores, recogido actualmente en el libro recién publicado por editorial Nueva Utopía: Vivir en la frontera).

Repensemos el día de los “Reyes Magos”. Acostumbrados a contar la “Adoración de los Magos” infantilizando el relato en nuestras homilías, se nos escapa su fuerza revulsiva para estimular la fe adulta, actualizada y liberadora. Los peregrinos de Oriente (ni tres, ni reyes, ni magos) simbolizan una Navidad subversiva y una Epifanía crítica.

Reto 1: ¿Dónde y a quiénes se manifiesta Jesús? En Belén, no en Jerusalén. A los de fuera, antes que a los de dentro. Hallan al Salvador unos peregrinos extranjeros, antes que y en vez de Herodes y los pontífices, representantes del poder político y religioso.

Reto 2: Contraste con los pastores. No tienen que moverse mucho los pastores para encontrar a Jesús, que se manifiesta donde está el pueblo sencillo. Si Herodes y los pontífices quisieran encontrarlo, tendrían que salir de sus palacios y capital, viajar y abajarse hasta la aldea. ¿Dónde estamos nosotros? ¿Está nuestra iglesia con los pobres pastores o con los pontífices engalanados y mitrados?.

Reto 3: Ofrenda de oro e incienso. El evangelista pone del revés un himno nacionalista. Se decía (en tono de “nacional-religionismo”): “Vendrán de todas partes a Jerusalén trayendo oro e incienso”. Mateo da la vuelta a ese exclusivismo centralista: en vez de acudir de todas partes a la capital, hay que salir de ella y de cuanto ella representa. En vez de ofrecer oro e incienso en palacios reales, será en una casa sencilla de aldea, donde un joven matrimonio corriente acuna al bebé recién engendrado por ellos como su primogénito.

Reto 4: La estrella. Se decía: “La estrella vendrá a Jerusalén”. Según Mateo, al llegar a Jerusalén se oculta. Luces de consumo en la capital encandilan, no se ve cielo estrellado. La Palabra nos saca de los centros del poder, el dinero, la propaganda y la evasión. No es Jerusalén, sino la aldea, el centro de la historia, al que apunta una estrella (hacen falta ojos de honradez y poesía para percibirla). No brilla en la Casa Blanca o Bruselas, en Moncloa o en San Pedro, en los Campos Elíseos o en la Almudena… sino en medio del Atlántico sobre unos cayucos…

Reto 5: Encuentran al niño con María, su madre. En una época y sociedad en que la mujer no contaba, donde todo lo era el padre, al que se solía mencionar primero, Mateo pone a María por delante. Sin comentarios…

Reto 6: Preguntan por el rey de los judíos. Irónica y paradójicamente, un rey sin poder real. Predicará un reino sin fronteras. Su reino no será de este mundo, pero sí para liberar a este mundo y construirse en este mundo. Jesús romperá el muro entre los de dentro y los de fuera, rechazará el exclusivismo de pueblo escogido. ¿Por qué ha de preocuparle hoy a su iglesia tener peso e influjo social o ser poder fáctico en la sociedad? Más vale trabajar por construir en este mundo (pero no al estilo de este mundo) el reinado sin fronteras, las “redes cristianas” de Jesús, para pescar vivas a las personas para la Vida…

Reto 7: Volved por otro sendero, se dice a los peregrinos. Para que no crean ingenuamente que se construye el Reino de los cielos haciendo compromisos político-diplomáticos (acuerdos o concordatos para asegurar financiación que ata, o buscar éxitos masivos de asambleas JMJ con la ayuda financiera de los poderes bancarios) con Herodoes y los pontífices. Que no negocie la iglesia con los poderes como si fuera uno de ellos (¡recapaciten en Caja Sur…!.) Que seamos minoría humilde, voz de los sin voz, liberada y liberadora con la fuerza del Evangelio. Y retornar a casa por otro camino, sin entrar al trapo en el juego de Herodes, ni para negociar con él, ni para atacarle… Por el camino encontraremos acompañantes de la “cuarta vía”, venidos de Oriente y Occidente, ecumenismo sin fronteras en la era de las espiritualidades unidas.

Tales son los siete retos de ese pasaje, que no es cuento y leche fácilmente digerible para la infantilidad, sino manjar fuerte para la adultez creyente. Que nos ayude Mateo a redescubrir lo subversivo de la Navidad, lo crítico de la Epifanía, la fuerza liberadora de los peregrinos de Oriente.

lunes, 3 de enero de 2011

Entrevista a sacerdote gay español

Muy buena entrevista que se hace eco a través de nuestro hermano Mudejarillo en Cristianos Gays y que trata temas dolorosos que animan a un sacerdote homosexual a abandonar la Iglesia. Como católicos nos gustaría que él siguiera administrando los sacramentos en la misión que Cristo le encomendó; pero como seres humanos entendemos que todo tiene sus límites y las trabas de la jerarquía que solo hacen daño se pueden soportar hasta cierto punto y después ya no. Por lo que elevamos al Creador nuestra oración pidiéndole para que siga apoyando a este sacerdote retirado en su valiosísima labor social.

´La Iglesia es la mayor de las dictaduras que existen, la más perfecta y cruel´
02 de enero de 2011    Mar Ferragut en el Diario de Mallorca

Jaume Santandreu i Sureda, director del Refugio de excluidos sociales de Can Gazà, conocido como el cura gay y el cura de los pobres, colgó los hábitos hace unas semanas

Jaume Santandreu (Manacor, 1938) ha sido durante 50 años el cura atípico. Hace dos semanas colgó unos hábitos que en realidad nunca había llevado como los demás sacerdotes. Contó en un libro cómo de niño fue abusado por un religioso. Habla abiertamente de su homosexualidad. Y cada mañana se levanta pronto, se arremanga, y se pone manos a la obra en Can Gazà, refugio de los marginados y excluidos de la isla. Polémico, ´incómodo´ para algunos e incoherente para otros, pero también trabajador, humilde y sencillo. Un hombre que se declara “enamorado de Jesús” y totalmente contrario a los postulados de la Iglesia. 

- ¿Cómo es su vida ahora fuera de la Iglesia?

- Era una mínima parte de mi vida, un pequeño servicio que hacía a unas personas muy determinadas que me pedían que compartiese con ellos alguna fecha señalada, pero el hecho de que hace muchos años el Obispo no quisiera darme ninguna parroquia ni cargo hacía que mi papel fuese más simbólico. Aunque la gente me miraba como un cura y de una forma u otra tenía que aclarar esta figura, porque te identifican con una institución, con la parte alta, con la que no sólo no tienes ni el más mínimo contacto si no que está en contra de todo lo que tu vives y piensas.

- ¿Por qué dejarlo ahora después de aguantar 50 años yendo a contra corriente?

- Yo actúo por impulsos. Si el cuerpo me lo pide, yo me tiro. Es como si esto fuera un divorcio. Cuando una pareja está divorciada pero no se separa, no lo escenifica, no lo hace público, y es por que hay razones, como pueden ser los hijos. Yo me mantenía por los cientos de miles de personas que me pedían servicios, pero el último año ya era desesperante y llegó un momento en que dije: “No quiero hacer esto”. Hacía servicios libres, fuera de las iglesias y muy personificados. Me iba bien esto porque veía que gente me necesitaba y no sabía decir que no. Intenté dejarlo un par de veces y no pude. Y ahora ya he agotado las fuerzas físicas y morales, porque la cosa se había hecho tan grande que yo no estaba a gusto. Y siempre me he caracterizado por una cosa, hago las cosas con mucha pasión y tan pronto como dejo de creer en algo lo dejo. Por ejemplo, hice cursillos de Cristiandad, pero en un momento vi que aquello no me funcionaba, no había vertiente social. El Hospital de Nit también lo dejé. Y ahora el sacerdocio. El último empujón me lo dio el Obispo de todas formas.

- A finales de noviembre apareció en el programa Salvados: Otra Iglesia Católica es posible de La Sexta y el Obispo Murgui le convocó a una reunión. Su renuncia llegó poco después, ¿qué pasó en esa reunión?

- No fue ni agradable ni desagradable, fue una cosa muy distante, muy fría, impersonal… Vinieron a hacerme una citación aquí, que parecía la Gestapo. Y me hicieron ir como de mala manera. Me esperaba el Obispo con los dos vicarios generales. Todo vino porque leyeron en el diario que yo saldría en el programa de El Follonero. Querían que suprimiese el programa. Yo les dije que era imposible, ya estaba hecho, ya había firmado que podían utilizar mi imagen. Pero es que entonces todavía no sabían lo que diría. Lo que vieron en el diario que salía en el anuncio del programa y que les molestó fue una frase que luego no salió en el programa: “Son muy hipócritas porque mientras firman un manifiesto en contra de los gays tienen la mano en la entrepierna del secretario”. Esto por lo visto les impresionó. Yo le dije: “Obispo, ahora ya sé qué tengo que hacer para hablar con usted: salir por la tele, porque hace cinco años que no me habéis dicho nada”. Hablamos como una hora, los dos vicarios no decían nada. Y al final yo vi claro que me tenía que ir. Necesitaba escenificar mi ruptura, mi actitud. Porque yo en la Iglesia ya no estaba, aunque la gente me tenía. Y me hacía daño porque cuando acababa las ceremonias me decían: “Ah, si todos los curas fueran como usted yo iría más a la iglesia”. Y yo pensaba que estaba haciendo el efecto contrario, porque lo que yo quería que me dijeran era: “Iría más al Evangelio”.

- ¿Pero la decisión última de irse fue suya o ´le invitaron´ a irse?

- Hombre, me abrieron las puertas. Cuando acabamos la reunión los tres me acompañaron a la escalera y el Obispo me dijo “vaya alerta con esta escalera” Yo en ese momento me dije “no pienso volver a subirlas nunca más”.

- ¿Murgui está lejos de su comunidad?

- Cuando le envié mi renuncia me mandó una carta de una frialdad… Mi carta estaba muy pensada, era muy personal. Le decía: “Humildemente pienso que con este divorcio la iglesia mallorqunia pierde pluralidad y dialéctica pero tanto ella como yo mismo saldremos ganando en coherencia y libertad”. Y en ella le recordaba que en la reunión cuando me convocaron al palacio y con los dos vicarios generales me hicieron la promesa de que buscarían e investigarían la denuncia que hice de niño cuando sufrí abusos sexuales por parte de unos de los hermanos de La Salle. Él me mandó una carta muy fría, en la que ya me apea de mi tratamiento de sacerdote y me habla de tu. Después de 50 años de servir a los pobres, el Obispo me recuerda que no puedo administrar los sacramentos. También me dice que “otras cuestiones concretas de tu carta están en estudio”. Más que frío, es gélido. Parece imposible que puede haber personas con una frialdad tan grande. Al menos con el otro obispo te podías pelear, con este nada.

- ¿La gente tiene miedo al Obispo?

- Pero si es más una ausencia que una presencia. Que renuncie, que se vaya, que haga lo que quiera, pero que no ocupe un cargo tan importante como el que tiene.

- ¿Ve la Iglesia como una dictadura?

- Es una dictadura perfecta y cruel. La más grande que hay. Y no sólo te hacen hacer lo que quieren, te hacen pensar lo que quieren. Y yo no puedo estar en una Iglesia con la que no estoy de acuerdo en nada. Cuando veo a Rouco Varela hablando me entran ganas de ir al baño. Va en contra de mi gente.

- ¿Qué cree que pensaría Jesús de todo este tinglado?

- Creo que le daría mucho coraje, como cuando fue al templo. Dentro de esta Iglesia hay una parte de gente que sigue el Evangelio y a Jesús, y estos son muy dignos de respeto. Pero esta gente de una forma u otra debería mostrar signos de que no está de acuerdo con esta Iglesia del poder, del mando, de la vanidad… Esto es un escándalo y la Iglesia de abajo debería rechazarlo. Pero no hay actitud crítica. Mira, Teresa de Calcuta. Ayudaba a los pobres, pero nunca criticó a los ricos de la Iglesia, ni habló de controles de natalidad. ¿Cómo puedes estar en la India con millones de habitantes y con un crecimiento diario de la miseria sin enseñarles a controlar? Toda esta gente es de base, pero no es crítica porque cuando hay un crítica, te echan fuera. Es una dictadura, y encima, una dictadura en nombre de Dios, que es lo que me mata.

- ¿Todavía hay demasiados armarios en la Iglesia?

- Yo le dije al Obispo: “Alerta, que los armarios os explotarán”. Así como de pederastas hay pocos, religiosos homosexuales hay muchísimos. Más de la mitad lo son. Y es por una razón sociológica. Por desgracia la sexualidad propia no se vive de manera abierta y se ha de justificar. La gran justificación para quedar soltero es hacerse cura. Eres célibe, misógino, no vas con mujeres y nadie te pide nada. Era el gran refugio. Ahora intentan que no se hagan, pero, o sea, ¿pueden ir al ejército americano y no pueden ir al ejército de la Iglesia?

- ¿En la política también hay muchos armarios?

- Diría que sí, aunque no estoy muy vinculado. Ha venido algún cura de buena voluntad a verme y yo le he recomendado que no salga del armario, porque no compensa. Yo he salido porque la vida y la lucha me ha llevado. Por que si tu quieres llevar una vida de denuncia no tienes que tener nada escondido, nada que perder, porque si no te pueden hacer chantaje. Pero este cura, que tiene una parroquia, le dije que tenía que ser comprensivo, saber que Dios le ha hecho así para que entienda a los demás, que defienda a los humildes… Nadie tiene obligación de salir del armario. A mí lo que me hace daño son esos que están en el armario y critican. Ahora, muchos curas que han salido últimamente tienen mucha pluma y ha habido muchas movidas por los pueblos. En las últimas hornadas de curas han salido curas homosexuales por un tubo y ahora tienen el mando de la Diócesis. Hay un pueblo con una circunstancia muy especial: el alcalde es homosexual, vive con su pareja, todo el mundo lo sabe, la gente lo adora y no hay problema; el rector también es gay, cae mal y está de escondidas todo el día y todos lo saben por que su armario tiene unas ventanas… pero ¿cómo se puede querer así?

- ¿Qué opina de las manifestaciones contra los matrimonios homosexuales lideradas por religiosos?

- Me parece de una falsedad total y una negación de uno mismo, da hasta lástima. Imagínate, que sé bien cierto que hay gays en la curia, ¿cómo pueden negar su esencia? ¿negar a los suyos? ¡Se hacen y hacen un daño enorme! Ésa es una de la razones por las que me voy. Puede que entre los míos haya gente que no me gusta, pero son los míos. La Iglesia siempre sale a protestar por lo mismo. No han salido contra la guerra, ni contra el decreto que baja la pensión, ni contra la pobreza. Sólo salen cuando les tocan el tema del sexo. Es el handicap de la Iglesia. Ahora le ha tocado el siglo del sexo, de reconocer el cuerpo y demás, y se han negado. Y cuando les tocas este tema es que se vuelven locos. Y esto ya viene de la antigua. Todos los pecados que implican tocarse, tener pensamientos impuros, deseos… son pecados mortales. Tienen una auténtica obsesión, están enfermos del sexo y se lo deberían hacer mirar. En el sexo hay dos extremos: los reprimidos y los depravados, y en medio están los realizados. Y la represión es tan perversa como la depravación. Por que la sexualidad es parte de la persona.

- ¿Puede cambiar la Iglesia o está demasiado anquilosada?

- Cuando esté entre la espada y la pared supongo que no tendrá otro remedio. El problema es que la Iglesia se sustenta en cuatro sectas fanáticas, como el Opus, los Legionarios, o los ´kikos´ y la Iglesia ya es en sí una secta. La ONU debería prohibirla. No puede ser una institución sin democracia, en la que la mujer no puede ocupar ningún puesto, en que sus dirigentes se han de someter a una ley antinatural como el celibato, que tiene un patrimonio extraordinario y que aún así pretende vivir de limosnas.

- ¿Qué papel le queda a la mujer?

- La imagen de la misa del Papa en la Sagrada Familia lo dice todo: todo solemnidad y en un momento dado aparecen las mujeres, las monjitas, para poner el mantel y preparar la misa y luego desaparecen. Eso es la Iglesia. Si los anglicanos tienen ahora la gran discusión de si una lesbiana puede ser obispo o no. En estos momentos la única iglesia cristiana que no tiene a la mujer en el puesto que toca es la católica.

- ¿Se arrepiente de algo?

- Si cuando me arrodillé en la Seu para recibir la ordenación me hubieran dicho ‘escribe lo que te pasará’ , quitados los tres primeros años, no hubiera adivinado ni una. ¿Lo volvería a repetir? Todo, excepto los sufrimientos inútiles. He tenido una vida muy original, llena y abierta pero he pagado un precio desproporcionado en sufrimientos. Y esta es la última razón de abandonar la Iglesia: ella me estaba creando mucho sufrimiento y yo a ella. Y es inútil porque yo a la Iglesia no la cambiaré. No la cambiará ni Dios. Y a esta edad ya sé que la Iglesia tampoco me cambiará a mí.

- ¿Aquí en Balears quedan muchos casos por salir a la luz?

- No saldrán nunca. La Iglesia ha cometido el crimen de culpabilizar a las víctimas, de hacer que se avergüencen los abusados. La gente lo sufre, pero no quiere hablar. Piensa, y esto es muy cruel, que la Santa Sede sacó una norma que decía que si denunciabas estos hechos te excomulgarían. Es lo que me dijeron a mí cuando fui a denunciar y me hicieron prometer que no lo contaría nunca, porque si lo hacía me excomulgarían.

- ¿El Papa intenta hacer un lavado de cara?

- Es que si el pozo negro explota tienes que hacer limpieza en toda la casa. Mira el último gran escándalo, el de los Legionarios de Cristo. El fundador era el confidente del Papa, el que manejaba a los cardenales… ¡ y era un abusador! Aquí en Balears ahora no sé si hay muchos casos, pero en mis tiempos en La Salle y en Los Franciscanos eran muy frecuentes.

- ¿Por qué pasa esto?

- No digo que el celibato tenga la culpa, pero hay una cosa muy significativa. De las iglesias cristinas, la única que tiene este problema tan acentuado es la católica que es la única que tiene el celibato. Si el cura pudiese tener una sexualidad normal, no reprimida, una vida familiar, un cauce para su afectividad esto pasaría menos. De mí abuso un fraile, pero quien me violó fue el Seminario. Me violaron el alma. Crearte un complejo de culpabilidad es matarte para toda la vida. Te dicen que eres un demonio y te rompen la vida. Lo único que hicieron cuando lo hice público fue echarme de la asociación de antiguos alumnos. El problema es que yo he dado el nombre de quién abusó de mí, porque creo que hay que darlo, y resulta que el vicario general que se encarga del dinero era sobrino suyo. Él tendría que haber venido a preguntarme: ´¿Qué pasó Jaume? Me sabe mal´. Lo mínimo que pueden hacer es pedir perdón, aunque sea luego.

- ¿Es cierto que avisó a Cirer ( sobre Rodrigo de Santos) de lo que estaba pasando?

-Directamente, no. Pero a través de otras personas que sabía que se lo dirían se lo hice saber. En realidad, todo el mundo lo sabía, todos los que están un poco en el ambiente sabían lo que hacía Rodrigo de Santos. Y él era ´kiko´.

- ¿Se sigue notando la situación económica en Can Gazà?

- Sí, muchísimo. Viene mucha gente a pedir comida aquí. Prefieren venir aquí que a Cáritas o a otros sitios porque aquí no los ven. La gente pasa mucha vergüenza de pasarlo mal.


Fragmento del programa Salvados del 14 de noviembre de 2010 al que hace referencia esta entrevista.

50% gay para 2030

Ya sabemos que la de los curas y obispos es una dignidad que todos debemos respetar, pues aunque humanos han recibido los dones y gracias del Espíritu Santo para guiar a la Iglesia en su camino terrenal y espiritual hacia el Hijo de Dios y de Él al Padre Santo que es Dios. Sin embargo, algunas ocasiones hasta los más respetuosos de los católicos nos vemos obligados a soltar la carcajada ante algunas declaraciones sin fundamento que ellos se atreven a realizar ignorando que definitivamente la sociedad está más informada y cuando duda de algo no faltará quien lo busque en Internet. En esta ocasión el premio al mejor comediante es para el Excmo. don Demetrio Fernandez, obispo de Córdoba, por la noticia que les dejo abajo. Ya sabíamos que Jesús nos dejó un mensaje de alegría y nos invita a disfrutar la vida... pero hay formas monseñor.

El obispo de Córdoba cree que la Unesco hará homosexual a la mitad de la población para 2020
31 de diciembre de 2010   El Plural

Quedan dos días para la misa de la Familia en Madrid (esa a la que no acudir sería “pecar de omisión”) y los obispos parecen haberse lanzado a una carrera por ver quién se sale más del tiesto. Por ahora, parece haber tomado la delantera Demetrio Fernández, obispo de Córdoba que, en una Homilía sobre la Fiesta de la Familia asegura que el cardenal Antonelli, ministro de la Familia del Vaticano me comentaba hace “pocos días en Zaragoza que la Unesco tiene programado para los próximos 20 años hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual”.

Después de que el obispo de Alcalá de Henares, el polémico Juan Antonio Reig Plá, asegurara que los matrimonios católicos son menos propensos a la violencia de género que el resto de uniones, parecía que nadie ni nada pudiera superarle en este 2010. Pero el obispo de Córdoba ha conseguido hacer un sprint final para superarle en la fotografía final de este año.

El plan de la Unesco. Asegura Demetrio Fernández que la Unesco tiene un plan “para los próximos 20 años hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual”. “Para eso, a través de distintos programas, irá implantando la ideología de género, que ya está presente en nuestras escuelas” asegura el prelado en una homilía publicada en Infocatólica y pronunciada este domingo en la "Catedral (sic) de Córdoba".

El “plan de Dios”. “Es decir, según la ideología de género, -explica el obispo- uno no nacería varón o mujer, sino que lo elige según su capricho, y podrá cambiar de sexo cuando quiera según su antojo”. Todo se trataría de una estrategia destinada a romper con el “plan de Dios” para la familia, que consiste, evidentemente, “en la unión estable de un varón y una mujer”.

La lista de Fernández. Pero, por supuesto, hay muchos más peligros para ese plan en esta “cultura que quiere romper totalmente con Dios”. Y la lista, por conocida, no deja de ser extensa: “el crimen abominable del aborto”, “las facilidades para el divorcio”, “la anticoncepción en todas sus formas”…

Curiosa moraleja. En cualquiera de los casos, Fernández no quiere dar la impresión de que busca obligar a los demás a hacer lo que la Iglesia manda, pero eso sí, que nadie haga lo que ellos no hacen: “No pretendemos imponer a nadie nuestra visión de la vida y de la familia, pero pedimos que se respete la visión que hemos recibido de Dios y que está inscrita en la naturaleza humana”. Que, aunque lo parezca, no es lo mismo.

domingo, 2 de enero de 2011

La Epifanía del Señor

Primera Lectura: Is. 60, 1-6 La Gloria del Señor alborea sobre ti.
Salmo: 71 Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Segunda Lectura: Ef 3, 2-3. 5-6 También los paganos participan de la misma herencia de nosotros.
Evangelio: Mt 2, 1-12 Hemos venido del Oriente para adorar al Rey de los Judíos.

El diccionario de la Real Academia Española define a la palabra Epifanía como una manifestación, una aparición e inmediatamente lo hace refiriéndose a la festividad que celebramos hoy. Una de las más grandes solemnidades del calendario liturgico y que conciernen a las témporas de Navidad. ¿Por qué es así? Porque recordamos la primera vez en la historia que Dios se hace efectivo para todos los pueblos del mundo.

Ya en la Navidad el Evangelio nos relataba como Jesús se manifiesta como Hijo de Dios a través del anuncio del Ángel a los pastores judíos. Pero hoy vemos que son unos sabios procedentes de Oriente los que se acercan a Palestina para buscar al pequeño Niño en la aldea de Belén de Judá.

Aunque las fuentes no nos mencionan el dato exacto del número de sabios que visitaron a nuestro Señor recien nacido, la tradición los ha contado como tres. Cada uno de ellos con diferentes colores de cabello y de piel para poder demostrar que en ese acto profético Dios se revela a todo el mundo y a través de su Evangelio los que tenemos raíces paganas somos integrados en el Reino de Dios.

De estas lecturas me gustaría destacar primero que los reyes magos, esos sabios de Oriente, fueron capaces de interpretar las señales que en su tiempo vieron para reconocer al Hijo de Dios y luego burlar la voluntad de Herodes. Habilidad que los católicos de hoy deberíamos practicar para saber interpretar y realizar la voluntad del Padre que nos habla a través de la Naturaleza, pero también de todas las personas que sufren por la pobreza, la violencia, la discriminación injustificada, la homofobia. Habilidad que los cristianos de hoy deberíamos desarrollar para burlar toda opresión y falso camino. A partir de hoy los católicos deberíamos salir de nosotros mismos e ir en busca de Jesús que está en todos esos pequeños que nos menciona en el Evangelio de Mateo.

Tres son los regalos que los reyes de Oriente regalan al Dios Niño: Oro, como verdadero Rey; incienso, como verdadero Dios; y mirra como verdadero hombre. Si somos capaces de descubrir en la figura de Jesús esos tres atributos y luego nos decimos interesados en seguirlo para, junto con Él establecer el Reino del Padre, lo menos que podemos hacer es mirar al salmo que hoy cantamos para poder fijarnos un plan de acción que nos ayude a tener un mundo más justo y en el que se pueda alcanzar esa paz que tanta falta nos hace. Actuemos como ese Rey de los Judíos, que hoy es nuestro Rey. nos enseñó y sigamos su ejemplo para poderlo llevar a todas las Naciones.

Por eso es muy importante que aunque los jerarcas de nuestra Iglesia, y especialmente el Papa, que es soberano del Estado Vaticano, no quieran firmar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, nosotros luchemos porque esos derechos inherentes al ser humano sean implantados en el mundo entero. Por que al menos hasta hoy a nadie se le ha ocurrido una idea más en consonancia con el Evangelio ni un método más efectivo para construir el Reino de Dios en la Tierra.

En una sociedad más justa y equitativa será más fácil luchar contra las situaciones personales que nos obligan a desobecer la Ley de Dios y con ello a pecar. Quiero decir que una sociedad más justa es también una sociedad más santa. Por lo que es nuestro deber proclamar a Jesús como Rey y Señor de todas las naciones, pero para poderlo hacer hay que comportarnos como ciudadanos del Reino de Dios que buscan la santidad y la justicia en la paz y la igualdad de todos y todas.

sábado, 1 de enero de 2011

Santa María, Madre de Dios

Primera Lectura: Núm. 6, 22-27 Invocarán mi nombre y yo los bendeciré.
Salmo: 66 Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Segunda Lectura: Gal. 4, 4-7 Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer.
Evangelio: Lc 2, 16-21 Encontraron a María, a José y al Niño. Al cumplirse los ocho días le pusieron por nombre Jesús.

Cuando Dios decide hacerse hombre y encarna su Santo Espíritu que es Verbo en el vientre de la bienaventurada Virgen María sucede un milagro increible: todo en la creación vuelve a ser sagrado y los seres humanos nos convertimos en hijos de Dios porque Dios se ha convertido en Hijo de la virgen humana Santa María.

El panorama no es alentador ni en España ni en América Latina. La crisis económica y de alimentos, el narcotráfico, la homofobia y la corrupción de nuestras autoridades especialmente en México nos dejan mucho que desear y nos obligan a sentir que Dios nos ha abandonado. Pero a nosotros no nos conviene gritar preguntándole a Dios por qué nos ha abandonado, puesto que no lo ha hecho. Sino que al contrario, en María nos adoptó como hijos suyos.

Veamos que a pesar de todo lo que hemos permitido que el mal permee en nuestra sociedad, a pesar del hambre, las sequías, las inundaciones, la repartición desigual de la riqueza, el desempleo, los ataques homofóbicos por parte de autoridades y población en general, la corrupción, etc., a pesar de todo aún tenemos la dignidad bien plantada en las raíces de nuestro corazón y en pie, como ese árbol de Jessé que es bendición para todas las naciones.

Cuando la noche sea tan oscura y no podamos ver ni una estrella de esperanza, invoquemos a esa stella maris que es la Madre de Dios y por su mediación pidamos que se nos muestre una luz para poder seguir en el camino.

Hermanos homosexuales y lesbianas, a pesar de la terrible y antitestimonial actitud de las autoridades eclesiales y de algunos actores políticos de nuestras naciones, a pesar de las opiniones desfavorables que sobre nosotros puedan tener la sociedad y nuestra familia no perdamos la fe, ni la esperanza ni dejemos de confiar en el Amor indiscutible del Padre Dios y de la Madre María hacia nosotros.

Demos gracias a Dios porque es bueno y demos testimonio firme y fiel de esa bondad. Recordemos a nuestros hermanos infectados de VIH, nunca los dejemos solos en su camino. Ayudemos a aquellos cuyos padres han sacado de sus casas por no entender que la homosexualidad ni es delito ni pecado. Y en compañía de María estrella de la Evangelización seamos ejemplo vivo de Aquel que es Palabra de vida eterna.

Año Nuevo 2011


Tengamos todos juntos un año lleno de aceptación, comprensión, amor, compasión, acomedimiento y mucha paz en compañía de nuestro Señor Jesús y su bienaventurada Madre la Virgen María. El año pasado cerró con dos buenas noticias: la derogación de la ley Don't ask, don't tell en los Estados Unidos y el restablecimiento de la referencia a los homosexuales en la resolución contra los crímenes extrajudicales en la ONU. Mientras que también tuvimos momentos tibios como el pequeño paso de bebé que dio el Papa al justificar el uso del condón en el caso de sexoservidores y sexoservidoras, aún cuando sigue siendo un acto inmoral desde su perspectiva.

Y 2011 nos llega como un regalo de nuestro Padre que nos va a dar muchas sorpresas. Habrá cambios mientras sigamos de pie en la lucha y la oración. No desperdiciemos ese don del tiempo que nos da Dios y hagámoslo mucho más productivo que el año que nos acaba de dejar con todos sus altibajos. Aprendamos a amar más a nuestras parejas y prediquemos que entre nosotros el Amor ordenado y justo también es posible, para callar con nuestro ejemplo irrefutable las palabras de los cada vez más desesperados homófobos.

Encomendemos este año al Señor y que nuestros pasos sean guiados por su Luz y su Amor. ¡Feliz Año nuevo 2011!