“Esta fue la culpa de su hermana Sodoma: ella y sus hijas tenían orgullo, exceso de comida y próspera tranquilidad, pero no ayudaron al pobre y al necesitado”. (Ez 16, 48-49)
Mostrando entradas con la etiqueta Valores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valores. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de agosto de 2011

Pasaje del sabio

Existió un Rey que tenía un sabio; un hombre anciano de avanzada edad, pasos lentos y larga barba blanca; el Rey para cualquier acción o decisión que tomara siempre se refería primeramente a su sabio, en ningún momento dudaba en consultarle siempre los problemas y las cosas que sucedían en su reino, sintiéndose siempre seguro de que todo le decía salía siempre bien. 

Hasta que un día el sabio por su avanzada edad enfermo de gravedad... en su lecho de muerte el Rey desesperado le decía: - Sabio y viejo amigo, ¿Qué voy hacer sin ti cuando tú no estés?, ¿Quién me dará sus sabios consejos y me ayudará cuando tenga problemas que no pueda resolver?... ¿Qué haré... qué haré?. 

El sabio al ver su desesperación le entregó un anillo que tenía un compartimento secreto, pero le dijo que sólo y únicamente cuando tuviera un problema que fuera imposible resolverlo... solo así lo abriera y allí encontraría la respuesta. El sabio murió y pasaron muchos años; al Rey en varias ocasiones se le presentaron múltiples problemas. En varias ocasiones estuvo a punto de romper el sello y abrir el compartimento de la sortija, sin embargo no lo hizo, posponiéndolo para un problema mayor que no pudiera ser resuelto. 

Siguió pasando el tiempo y un día al Rey se le presentó un problema tan grande que no podía resolver. Pasaron los días tratando de resolverlo, hasta que no pudo más. Se acordó de lo que le dijo el sabio: ¡solo ábrelo cuando tengas un problema que pienses que no tenga solución!.

El Rey rompió el sello y abrió el compartimento secreto. Adentro había un papelito que decía: Esto también pasará. 

Eso es lo que siempre ha dicho el Señor: Abandónate en Mí, confía en Mí, todo lo que veas difícil y sin solución. Todo pasará cuando lo pongas en mis manos!. 

Por más grande que sea tu problema, si te acoges al amor maravilloso de Dios, todo se resolverá, pues Él todo lo puede, y en Él y con Él, todo se puede. 

Envió: Jorge E. Chan

lunes, 15 de agosto de 2011

Carta abierta de un homosexual católico al Papa

Querido Padre:

Dentro de unos días estará en mi país encontrándose con jóvenes católicos de todo el mundo. Su venida no me deja indiferente. Yo, como cristiano católico reconozco en su persona “el fundamento perpetuo y visible de la unidad de la fe y de la comunión” (L. G. 18). Por eso, para mí como creyente y español, su venida es un motivo de gozo y de afianzamiento en la fe que hemos recibido de los apóstoles y que sigue anunciándose a todos los hombres a través de su Iglesia.

Perdone el atrevimiento en mis palabras, al querer hablarle con sinceridad y franqueza. Creo firmemente como dice el Concilio que “es función de la jerarquía eclesiástica apacentar al pueblo de Dios y llevarlo a los mejores pastos” (L. G. 45) y que, “es deber de los fieles, acoger con prontitud lo que los sagrados pastores, representantes de Cristo, decidan como maestros y jefes en la Iglesia” (L. G. 37). Pero de la misma manera no olvido otro párrafo que dice que los laicos “hemos de manifestarles nuestras necesidades y deseos con la libertad y confianza que deben tener los hijos de Dios y hermanos en Cristo… tienen el derecho e incluso algunas veces el deber de expresar sus opiniones en lo que se refiere al bien de la Iglesia… siempre con sinceridad, con valentía y prudencia, con respeto y amor, a aquellos que por su función sagrada representan a Cristo” (L. G. 37).

Querido padre, yo soy homosexual, se lo digo con franqueza pero sin vergüenza. Desde hace unos años, ningún debate después de los debates de la esclavitud en el siglo XIX se ha visto la Iglesia en una cuestión tan problemática, candente y divisoria como la orientación sexual. Usted mismo no ha cesado de pronunciarse siempre que tiene ocasión contra nuestros derechos, convirtiendo este tema, según muestras sus palabras en una de las preocupaciones más importantes de su pontificado. Yo he escuchado con dolor sus palabras y por eso voy a hablarle con sinceridad y valentía, porque me perece que en sus manifestaciones está representado todo el miedo eclesial hacia un cambio social, cultural casi me atrevería decir, al que la Iglesia actual no sabe como hacer frente. Durante siglos la Iglesia ha sido la principal institución que ha legitimado la discriminación contra las lesbianas, los gays y las personas bisexuales en la cultura occidental. Pero al mismo tiempo la Iglesia ha representado a través de la vida clerical y de la vida religiosa la alternativa “oficial” al matrimonio heterosexual impuesto como normativo y exclusivo en Occidente.

Usted, es un intelectual, y yo, que soy un aficionado, un creyente, que busca la voluntad de Dios quiero compartir algunos puntos de vista distintos. Creo que no me negará que las fuentes principales de la Revelación cristiana son la Escritura, la Tradición, la razón y la experiencia.

Respecto a la Biblia sólo hay que decir que la Biblia no podía conocer la orientación homosexual, sino simplemente los actos homosexuales, pues la orientación sexual es algo que se empieza a descubrir en el siglo XIX.

Pero la Escritura va más allá del ofrecimiento de normas de conducta específica, sino que nos empuja hacia la transformación de nuestras vidas sexuales de forma que respondan a la irrupción del Reino del Dios de la Gracia. Respóndame, padre, como teólogo, como papa, y como cristiano, ¿es pecado amar? ¿Porque entonces se me condena cuando no llevado por la lujuria, sino como respuesta a mi naturaleza que me lleva a buscar la complementariedad afectiva en un semejante, me abro a un amor puro, generoso y también fecundo? Sí, fecundo, porque la fecundidad no sólo está en la “producción”, sino también en los frutos espirituales del amor, pues el amor es siempre fecundo.

La tradición de la Iglesia, que supuestamente siempre nos ha condenado, ha de ser revisada desde una valoración positiva de la sexualidad. Los que no son célibes, saben muy bien, que la procreación no encierra la plenitud ni agota el significado cristiano del sexo genital. Eso sucede en los animales, pero no en la sexualidad humana, que es mucho más rica por deseo expreso del mismo Creador. Cuando se ve en el sexo tantas sospechas, el sexo no procreador se convierte en la cumbre de un instinto pecaminoso. Piensan los que así ven el sexo, entre ellos, usted, padre, que el sexo de los homosexuales es el incumplimiento deliberado del orden natural que, a su vez, socava la sociedad. Pero esto no es más que la expresión del miedo que los heterosexuales y la ética patriarcal, de la que la Iglesia es la mayor garante y la más beneficiada, tienen hacia las relaciones homosexuales, que son puramente gratuitas, basadas en el amor, y la entrega mutua, en la que dos varones o dos mujeres pueden entregarse sin los estereotipos de dominación- sumisión, sino como reciprocidad gratuita. Los nuevos conocimientos sobre la sexualidad humana, y concretamente sobre la orientación homosexual invitan a una revisión de los antiguos principios, a un mayor esfuerzo de coherencia en su aplicación y a un recurso más frecuente y creativo, a la virtud de la prudencia. A fin de cuentas, esta virtud moral ha de considerar los matices aplicables al juicio concreto de discernimiento sobre los valores que entran en conflicto en cada situación.

Usted es de la opinión que somos enfermos, personas que no han llegado a una madurez plena de su personalidad. Pero las ciencias humanas han clarificado de un modo significativo la naturaleza compleja de la orientación sexual. Llamarnos enfermos hoy día, es como seguir creyendo que la tierra no es redonda o que el sol gira alrededor de la Tierra, aunque la Biblia haga entenderlo así, y la Iglesia así lo defendió para ser, según creía, aunque erróneamente, fiel a la Palabra de Dios.

Mi propia experiencia personal me ha llevado a sentirme y saberme amado y querido por Dios en mi condición sexual. Y por otro lado, he tenido la suerte de acompañar a muchos hermanos míos, que después de haber durante años intentado vivir según la doctrina de la Iglesia en esta materia, han terminado destruidos, profundamente heridos, cuando no, aborreciendo de Dios e incluso intentado acabar con su propia vida. Seguir a Jesucristo siempre es fuente de vida, pero cuando un homosexual quiere vivir de acuerdo a la doctrina de la Iglesia termina en la muerte, la desesperación y el resentimiento. Esto, padre, no puede venir de Dios. Gracias a Dios, cada día más homosexuales católicos, pasan de la experiencia del infierno a la vida, cuando se descubren amados por Dios, y bendecidos por la Él en la realización de sus vidas como creyentes homosexuales y experimentan el poder amar a otra persona de su mismo sexo, sin remordimientos y sin angustias.

Yo soy hijo de la Iglesia, pero no puedo dejar de decirle esto. Le anuncio lo que he visto y oído, lo que he vivido. Soy homosexual, es mi natural, y estoy absolutamente feliz de serlo. Soy católico y sufro sus palabras, y creo que también sus equivocaciones. No nos tenga miedo, padre, con nosotros, viviendo nuestra sexualidad como un don de Dios puede entrar en la Iglesia un sano escepticismo frente a una interpretación rígida de la naturaleza y a favor del valor del sentimiento frente a esas mentes cuadriculadas que sólo ven al hombre de un color, secándoseles así el corazón, incapaces de reconocer la diversidad y la diferencia como un don del Dios Trinidad y diverso. NO siga, padre, cerrando la Iglesia a la maravillosa creatividad de Dios, Padre de todo lo que existe, también de nosotros, los homosexuales. Voy a ser duro, pero muchas veces el amor sano y puro, que Dios pone en el corazón de dos hombres y dos mujeres, es emponzoñado, ensuciado, y convertido en impuro por sus palabras. A cuantos jóvenes homosexuales, he tenido que anunciar el amor de Dios en sus vidas, y a cuantos he visto salir de la muerte cuando han podido amar a Dios y a sus parejas, sin sentirse culpables, sucios, manchados. No siga, Padre, manchando el amor; llamando pecado a lo que es don de Dios; extendiendo el miedo a los que quieren ser libres para amar.

Quiero ser hijo de la Iglesia; en ella he nacido y en ella quiero morir. En la carta que nos escribió a los jóvenes con motivo de la JMJ, nos dice algo muy bello: “Cuando comenzamos a tener una relación personal con ÉL (Jesucristo), nos revela nuestra identidad, y con su amistad la vida crece y se realiza en plenitud”. Así lo he vivo yo como homosexual. Cristo ha iluminad mi vida, me ha revelado mi identidad como un don de su amor, y va creciendo a su plenitud”. Seguir la doctrina de la Iglesia, la que usted nos propone, muchas veces es un camino más fácil; así no tenemos que sufrir las incomprensiones sociales, la discriminación ni el rechazo, ni soportar el dolor de nuestras familias, y así se cumplen sus mismas palabras cuando dice: “os presentarán caminos más fáciles, pero vosotros mismo os daréis cuenta de que se revelan como engañosos, no dan serenidad ni alegría”. Pues eso es lo que pasa, cuando un homosexual quiere vivir según la doctrina de la Iglesia. Su vida se convierte en un infierno, y Dios en un juez terrible que ha condenado a una persona a vivir siempre sola, sin amor, y sin realizar su vida al lado de otra, en una complementariedad auténtica de donación mutua.

Santo Padre, usted vive fascinado por el mundo de las ideas platónicas, de las esencias de un mundo ilusorio creado para evadirnos de nuestra propia realidad. Es hora de que baje de ahí y así pueda bajar la Iglesia dejando así de tener miedo a la modernidad. Podría así ayudar a evitar tantos prejuicios que se han ido acumulando en la religión cristiana acerca del hombre considerando en él sólo lo que la cultura o la religión han definido como su esencia, un hombre teórico, ideal, en vez de comprender al hombre natural, completo, con todas sus complejidades.

No es mi intención ofenderle, sino expresarle con respeto y confianza lo que siento. Y manifestarle desde la realidad que es muy fácil creer que hacemos el bien, cuando lo que hacemos es hacernos cooperadores del mal y enemigos del Reino de Dios. Así lo hicieron en su día los Sumos sacerdotes, auténticos ministros de Dios, que llevaron a la muerte al Hijo de Dios, creyendo que así cumplían y hacían cumplir la Ley del mismo Dios.

Los homosexuales católicos necesitamos y queremos seguir viviendo nuestra fe en la Iglesia. Queremos que sus pastores nos propongan un camino de vida, en la que viviendo nuestra realidad podamos llegar a la plenitud en Cristo. La experiencia, padre, nos ha enseñado que el camino propuesto hasta ahora, de renunciar a vivir el amor, en una castidad para la que muchos no son llamados, sólo engendra muerte, pero no sólo muerte espiritual, sino también el suicido o el sinsentido que a veces es peor. Necesitamos que la Iglesia nos proponga un camino de realización cristiana que nos lleve a una vida plena.

Beso su mano, santidad, y pido por los frutos espirituales de estos días, sin dejar también de pensar en tantos hermanos nuestros, que en África están viviendo una situación de muerte. Espero de corazón, que así como se compromete por activa y por pasiva en la negación de nuestros derechos, se comprometa de la misma forma en clamar contra esta injusticia que está sucediendo ante la pasividad de no sólo de tantos gobiernos, sino también de tantos cristianos.

martes, 2 de agosto de 2011

Peligra la vida del Obispo de Saltillo

Es muy importante hacernos eco sobre estas cuestiones, que nos incumben a todos los católicos, pero especialmente nosotros, que hemos sido protegidos por Su Excelencia, un obispo que realmente se ha ganado el título de Don con todas sus acciones y dichos en sentido del Evangelio y el establecimiento del Reino de Dios. Hagamos oración por él y difundamos esta noticia lo más que se pueda, debemos estar preparados para lo que pueda suceder.

Jaime Avilés en La Jornada     22/07/2011

En la fotografía, Raúl Vera López, el 10 de marzo pasado en la Ciudad de México, durante la conferencia de prensa en el Centro Agustín Pro para solicitar a las autoridades la expedición de la visa para migrantes

Cuando los historiadores analicen el periodo de Calderón, descubrirán que los trabajos de Raúl Vera López en el desierto de Coahuila corresponden a cada una de las etapas de esta tragedia que ha destruido a México.

Balaceado sin puntería, junto a don Samuel Ruiz, por los paramilitares de Paz y Justicia en Chiapas, un mes antes de la matanza de Acteal en 1997; expulsado de San Cristóbal de Las Casas por órdenes del Vaticano en 1999 a petición de Ernesto Zedillo en 1998, don Raúl asumió el cargo de obispo de Saltillo a principios de 2000. En sus primeros años se dedicó a viajar por la entidad, para establecer relaciones con los grupos más vulnerables.

En febrero de 2006, tras el derrumbe de la mina de Pasta de Conchos (que entonces era de Germán Larrea), don Raúl se colocó de inmediato del lado de las esposas, los hijos, los padres, los nietos, los abuelos y los hermanos de los 65 trabajadores que murieron dentro del yacimiento, quemados por un flamazo de 650 grados centígrados (temperatura que provoca el gas metano al estallar), pese al cual el entonces gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, y un popular levantacejas de Televisa convirtieron la desgracia en reality show, con mensajes publicitarios en horario triple A, y exhortos al pueblo de México a rezar para que la corte celestial hiciera el milagro de que aquellos pobres salieran con vida.

Fox, y su secretario del Trabajo, el yunquista Francisco Javier Salazar, como si fueran empleados de Germán Larrea, lanzaron una campaña de odio contra el líder del sindicato minero, mientras el resto de los empresarios financiaban los spots de “López Obrador, un peligro para México”. A Larrea, obviamente, nadie lo acusó de homicidio múltiple por negligencia criminal, pero don Raúl estrechó con un abrazo de solidaridad a los deudos de los barreteros, para formar la organización Familia Pasta de Conchos, que sigue en pie de lucha, exigiendo al “gobierno” el rescate de los cuerpos de sus deudos.

Tras las elecciones presidenciales de 2006, los soldados del regimiento de caballería que vigilaban los paquetes de votos en Múzquiz, Coahuila, recibieron un sospechoso permiso para irse de parranda al poblado de Castaño, donde irrumpieron en un bar de table-dance, golpearon a meseros y clientes, y violaron a 12 bailarinas. De inmediato, don Raúl se puso de lado de las bailarinas y las ayudó a demandar y encarcelar a dos de sus verdugos.

Cuando Calderón obedeció las órdenes de la Casa Blanca cifradas en la Iniciativa Mérida, y arrastró al país a esta guerra que ha causado ya la muerte de al menos 50 mil personas, don Raúl se dedicó a promover reuniones de especialistas en el tema de la violencia asociada al crimen organizado y a denunciar los abusos de los militares contra los civiles. Pero al mismo tiempo que impulsaba el centro estatal de defensa de los derechos humanos y abogaba por la dignidad de los homosexuales, abrió las puertas de la casa Belén, Posada del Migrante, por la que entre 2007 y 2010 pasaron, comieron, se bañaron y durmieron, 100 mil hombres y mujeres cada seis meses.

Al calor de su contacto con esa desdichada gente que se juega la vida con tal de llegar a Estados Unidos y corre todos los peligros del mundo soñando con ganar 20 dólares por hora lavando escusados (porque allá, como dice la actriz puertorriqueña Karina Casiano, “la mierda es más cara”), don Raúl se sensibilizó especialmente con los sufrimientos de los migrantes nacionales y extranjeros que viajan de Chiapas a Texas colgados como pedazos de cecina de los vagones del Tren de la Muerte.

Conmovido por el heroísmo de esas mujeres indefensas, que a toda hora llevan puesto el condón femenino porque saben que tarde o temprano serán violadas; abrumado por los horrores que experimentan esos seres humanos sin nombre ni rostro, expuestos al sol y a la lluvia, a la Mara Salvatrucha, a los agentes de Migración, a los soldados de Genaro García Luna, a los sicarios, a la Marina y al Ejército, don Raúl alzó la voz para tratar de protegerlos, y en distintos foros ha demandado que se alcance un acuerdo entre México y todos los países “expulsores de mano de obra”, para que entren por Chiapas con un permiso especial y viajen a la frontera norte por rutas seguras y con adecuada y eficaz vigilancia.

Esta postura, sin embargo, ha irritado más que ninguna otra a la oligarquía de Coahuila, a las llamadas “fuerzas del orden”, a las organizaciones que trafican con los migrantes, e incluso al ala derecha de la Iglesia, que pronto obligará a don Raúl a comparecer ante la Congregación de la Fe (la moderna Inquisición del Vaticano) para que explique por qué “promueve (sic) las relaciones entre homosexuales”, estúpida calumnia que le reprocha su insistencia en que gays, lesbianas y transexuales deben gozar de protección social y medidas que garanticen el respeto universal a su dignidad de seres humanos.

Acosado por todos los poderes legales e ilegales, que detentan y disfrutan, como él dice, “el negociazo del tráfico de migrantes”, que reporta ganancias anuales estimadas en decenas de millones de dólares, don Raúl encabezó una peregrinación que el pasado 13 de julio llegó a la Basílica de Guadalupe, donde lanzó una crítica feroz a los partidos políticos que intervinieron en las recientes elecciones estatales de Coahuila, donde tendieron sus “clásicas trampas a la ciudadanía empobrecida para comprar el voto (…) ignorando la emergencia que vivimos y (olvidando) que urge rehacer la cohesión social mediante la vivencia de los valores democráticos”.

Luego de describir que en Coahuila, según un diario local, ha habido 300 ejecuciones en 2011, o 654 de 2006 a 2010 (según la PGR), 185 desapariciones documentadas y 219 denuncias de desaparición; y que son frecuentes los decapitados y las extorsiones, que los habitantes de pequeñas poblaciones rurales las han abandonado por completo para escapar de la violencia, que ha habido ataques a oficinas públicas, así como quema y destrucción de viviendas, y que el estado es “el tercero a escala nacional en agresiones a periodistas y medios de comunicación”, don Raúl lamentó que en las pasadas elecciones se haya hecho uso de prácticas antidemocráticas para favorecer al régimen de privilegios que lleva “más de 50 años en el poder”.

Las pedradas que don Raúl lanzó desde el púlpito no las pasó por alto la nueva “monarquía” de los Moreira (acaudillada por Humberto I, el ex gobernador que ahora preside el PRI, Rubén II, que sucedió a su hermano en el trono y ahora administra el caos, en tanto el hermano menor de ambos prepara su candidatura para 2017), una estirpe que se ha apoderado de Coahuila por arriba, mientras por abajo ha hecho lo propio el cártel “de la última letra” o de “los Zertuche”, como dice la gente de la calle con temor reverencial.

Los engreídos priístas locales, que dirigirán la campaña presidencial de Peña Nieto o de don Beltrone; los magnates del Grupo Industrial Saltillo, la añeja aristocracia, y los buitres que engordan gracias a los migrantes, respondieron a la homilía del 13 de julio colocando mantas anónimas sobre la catedral de don Raúl, en las que le aconsejan lanzarse de “candidato a gobernador”, y lo acusan de proteger a los homosexuales. Sólo falta que la Inquisición lo mande llamar a Roma y que el Papa del siglo XVI que allí reina ordene que lo quemen en leña verde. Esta es una muy oportuna advertencia: Raúl Vera López peligra. Debemos cuidarlo. A juicio de esta columna sabatina y atea, es la figura más valiosa de la Iglesia mexicana.

**********
Lea también:

AFORTUNADAMENTE ¡SÍ TENEMOS UN OBISPO CATOLICO!
PRONUNCIAMIENTO A FAVOR DEL TRABAJO QUE REALIZA CON INTEGRIDAD Y JUSTICA MONSEÑOR RAÚL VERA LÓPEZ

El pasado 14 de julio fueron colocadas en el atrio de la Catedral de Santiago, en Saltillo, Coahuila, cuatro mantas con mensajes dirigidos a don Raúl Vera López. El mensaje señalaba: “Queremos un obispo católico”.

Defensoras y defensores de derechos humanos integrantes de diversas organizaciones condenamos enérgicamente esta acción, calificada como un hostigamiento grave en contra de Fray Raúl Vera López OP, Obispo de la Diócesis de Saltillo. Por ello expresamos nuestro apoyo y solidaridad con don Raúl, quien a través de su vocación de servicio y su compromiso ardiente con la justicia social, en congruencia con su labor Pastoral, se ha convertido en un importante Defensor de los Derechos Humanos de los sectores más excluidos y vulnerables de nuestra sociedad.

Quienes hemos dado seguimiento al camino de don Raúl, estamos convencidos de que su ministerio es testimonio vivo de la Iglesia de Jesús; una Iglesia solidaria y testimonialmente pobre, comprometida con la liberación de los empobrecidos, excluidos y excluidas del mundo; una Iglesia de hermanos y hermanas, con igualdad de derechos para mujeres y hombres; una Iglesia acogedora y comprensiva, que no amenaza ni excluye a nadie y que está abierta a todas las personas y grupos sociales que luchan por la justicia social, la paz, la libertad y la felicidad para todos los seres humanos; una Iglesia que respeta y reafirma la libertad de conciencia y la autoridad moral de las personas; una Iglesia que respeta la diversidad en su interior, participativa, democrática.

Por lo anterior, hacemos un llamado a los líderes de las distintas Iglesias y confesiones religiosas de México, al pueblo creyente y a la ciudadanía en general, a manifestar su solidaridad con el obispo Raúl Vera, cuya práctica evangélica invita a sumarnos a su denuncia en contra de la corrupción y la impunidad.

Estamos en alerta ante el hostigamiento que atenta contra su integridad física, su ministerio y la seguridad de sus colaboradoras y colaboradores en la diócesis de Saltillo. Sepan, quienes lo han hecho, que don Raúl y la diócesis no están solos, pues muchas y muchos hacemos nuestro su compromiso en defensa de una vida digna para todas y todos.

Finalmente, exigimos el cese inmediato de todo hostigamiento contra el obispo Raúl Vera López y demandamos a las autoridades competentes, locales y federales, que se realicen las investigaciones necesarias para la resolución de su caso.

[Responsable de la publicación: Aidé García Hernández].

lunes, 27 de junio de 2011

Orgullo y Dignidad LGBT

En el entorno del día del orgullo gay, las cristianas y los cristianos LGBT del mundo queremos reivindicar la palabra dignidad. Cualquiera de nosotras y de nosotros nos sentimos naturalmente orgullosos de nuestra identidad. Como creyentes en Jesucristo, vivimos nuestra realidad convencidos de que Dios nos ha hecho a su imagen y semejanza, prueba evidente de la riqueza de matices de su creación. Por tanto, el orgullo nos es dado y nada ni nadie puede arrebatárnoslo.

Sin embargo, manifestamos que parte de la sociedad mantiene abierta de forma premeditada la herida de la dignidad, robándonosla y rompiéndola hasta el punto de que siguen dándose numerosos casos de homofobia, pese a que los Derechos Humanos y la igualdad son inalienables para todo ser humano.

Un año más pedimos, exigimos, que nadie dude de que somos dignas y dignos de ejercer los mismos derechos y deberes que cualquier ciudadano. Manifestamos que somos dignos de expresar nuestra identidad, nuestros sentimientos, nuestra afectividad.

Como creyentes, rogamos a Dios que nos haga personas valientes. De nuevo, pedimos al Padre que nos envíe sacerdotes capaces de hacernos sentir hijas e hijos de una Iglesia que sea amor, donde nuestra dignidad no sea matizada.

viernes, 17 de junio de 2011

Con ovaciones acepta ONU resolución en pro de homosexuales.

La Jornada      17/junio/2011

Ginebra. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas adoptó en medio de una sonada ovación la resolución que aboga por poner alto a la discriminación de los seres humanos por su orientación sexual o identidad de género.

La resolución pide a la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, un estudio "a fin de documentar las leyes y prácticas discriminatorias y los actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual y su identidad de género".

Sometida por Sudáfrica, la resolución logró 23 votos a favor de países como Estados Unidos, los miembros de la Unión Europea (UE), Argentina, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala y México, así como tres abstenciones, entre ellos China, y 19 votos en contra principalmente del bloque árabe y africano.

Se trata de la primera vez que las voces de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGTB) fueron escuchadas en el foro de la ONU para derechos humanos.

Antes de proceder al voto, Pakistán inició un acalorado debate que fue secundado por Nigeria, Mauritania, Qatar, Arabia Saudita y Bangladesh, cuyo discurso principalmente se basaba en señalar la orientación sexual como un tema fuera del mandato del Consejo.

"Se trata de algo fuera de los derechos humanos", dijo el representante de Nigeria y aseguró que 90 por ciento de los africanos no apoyaban esta resolución".

El representante de Arabia Saudita afirmó a su vez que "no es aceptable traer cuestiones que no forman parte de las discusiones internacionales", mientras Qatar aludió que es necesario respetar la identidad cultural y la resolución refleja una postura contra el islam.

En respuesta a los argumentos, el representante permanente de México ante organismos internacionales y embajador, Juan José Gómez Camacho, dijo al plenario que lo que se estaba debatiendo no se refería a una imposición de valores ni a alterar prácticas culturales o conductas individuales.

"Lo que discutimos hoy tiene que ver con la no discriminación y éste no es un nuevo concepto en el Consejo", afirmó Gómez Camacho.

Recordó que en el Consejo se habla de no discriminar a la mujer, a los indígenas, a los discapacitados, por su religión o por su raza, y argumentó que esta resolución no es diferente, ya que de lo que habla es de la no discriminación a ningún ser humano por su orientación sexual.

"La no discriminación es un valor absoluto", concluyó Gómez Camacho, cuyo discurso provocó una oleada de aplausos que hicieron resonar hasta el último rincón de la sala, una reacción poco usual en el augusto foro.

"La resolución reconoce que nadie debe ser blanco de ataques por lo que es o por lo que ama”, dijo la embajadora de Estados Unidos, Eileen Ch. Donahoe, en declaraciones a la prensa.

Reconoció que el gobierno del presidente estadunidense Barack Obama ha apoyado este tema, ya que "los derechos de los homosexuales son derechos humanos".

"El cambio vendrá", estimó Donahoe esperanzada porque al fin la comunidad LGBT ha sido escuchada dentro del sistema de Naciones Unidas. “Es histórico, ya no están solos", apuntó.

miércoles, 8 de junio de 2011

La Paciencia

La paciencia no es pasividad ante el sufrimiento, no reaccionar o un simple aguantarse: es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición para el continuo progreso interno.

A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.
La paciencia es la virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males y los avatares de la vida, no sea que por perder la serenidad del alma abandonemos bienes que nos han de llevar a conseguir otros mayores.

La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento; no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse: es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas. Identificamos entonces nuestra voluntad con la de esa “chispa” divina de la que procedemos, y eso nos permite mantener la fidelidad en medio de las persecuciones y pruebas, y es el fundamento de la grandeza de animo y de la alegría de quien está seguro de hacer lo que le dicta su propia conciencia.

La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo.

La persona paciente tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía.

Es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar, con uno mismo.

No esperes que Dios te rescate antes de tiempo, espera algremente a que el actúe, somos parte del su plan y no sabemos a que hora vendrá la recompensa.

martes, 31 de mayo de 2011

Gloria a Dios y Paz en la Tierra

mayo 26, 2011
Consejo Mundial de Iglesias
Mensaje de la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz

«Pido al Padre que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, porque estáis arraigados y cimentados en amor» (Efesios 3, 16-17).

Entendemos la paz y la pacificación como un aspecto indispensable de nuestra fe común. La paz está indisolublemente relacionada con el amor, la justicia y la libertad que Dios ha concedido a todos los seres humanos por medio de Cristo y la obra del Espíritu Santo como don y vocación. Constituye un modo de vida que refleja la participación humana en el amor de Dios por el mundo. La naturaleza dinámica de la paz como don y vocación no niega la existencia de tensiones, que forman parte integrante de las relaciones humanas, pero puede mitigar su fuerza destructiva aportando justicia y reconciliación.

Dios bendice a los pacificadores. Las iglesias miembros del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y otros cristianos están unidos como nunca antes en la búsqueda de medios para hacer frente a la violencia y rechazar la guerra en pro de la “paz justa”: el establecimiento de paz con justicia mediante una respuesta en común al llamamiento de Dios. La paz justa nos invita a unirnos en una peregrinación común y a comprometernos a edificar una cultura de paz.

Nosotros, aproximadamente 1.000 participantes procedentes de 100 países, reunidos por el CMI, hemos compartido la experiencia de la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz (CEIP), asamblea de iglesias y copartícipes de otras religiones dedicados a la consecución de la Paz en la comunidad, la Paz con la Tierra, la Paz en el mercado y la Paz entre los pueblos. Nos hemos reunido en el campus de la Universidad de la Indias Occidentales (Mona) cerca de Kingston (Jamaica) del 17 al 25 de mayo de 2011. Estamos profundamente agradecidos a nuestros anfitriones de Jamaica y de la región del Caribe que con gran generosidad nos han ofrecido un lugar espacioso para estar juntos y crecer en la gracia de Dios. Por el solo hecho de estar reunidos en el lugar de una antigua plantación de caña de azúcar, se nos han hecho patentes la injusticia y la violencia de la esclavitud y el colonialismo así como las formas de esclavitud que aún azotan el mundo de hoy. Se nos ha informado sobre los graves problemas de violencia que se viven en el contexto de este país así como acerca de la valiente participación de las iglesias a la hora de afrontar esos retos.

Hemos traído las preocupaciones de nuestras iglesias y regiones a Jamaica, hemos hablado unos con otros, y ahora tenemos algo que decir a las iglesias y al mundo. Hemos estado juntos mediante el estudio bíblico, el enriquecimiento espiritual de la oración en común, las inspiradoras expresiones de arte, las visitas a los ministerios locales y otros organismos de servicio, las reuniones plenarias, los seminarios, los talleres, los actos culturales, las sesiones de lectura, las amplias deliberaciones y las conversaciones conmovedoras con personas que han sido víctimas de la violencia, la injusticia y la guerra. Hemos celebrado los logros del Decenio Ecuménico para Superar la Violencia (2001-2010). Nuestros compromisos nos han dado aliento al mostrarnos que es posible erradicar la violencia. El Decenio para Superar la Violencia ha permitido conocer muchos ejemplos de cristianos que han marcado una diferencia.

Reunidos aquí en Jamaica, hemos seguido con interés los acontecimientos del mundo que nos rodea. Las historias que recibimos de nuestras iglesias nos recuerdan las responsabilidades locales, pastorales y sociales para con las personas que hacen frente diariamente a cada uno de los problemas que examinamos. Las consecuencias del terremoto y el tsunami en el Japón plantean cuestiones urgentes en relación con la energía nuclear y las amenazas a la naturaleza y la humanidad. Las instituciones gubernamentales y financieras se enfrentan con la necesidad de asumir su responsabilidad por el fracaso de sus políticas y sus devastadores efectos sobre personas vulnerables. Somos testigos con preocupación y compasión de los combates por libertad, justicia y derechos humanos en muchos países árabes y en otros contextos en los que gente valiente también lucha sin contar con la atención de la comunidad mundial. Nuestro amor por los pueblos de Palestina e Israel nos ha convencido de que la continua ocupación perjudica a uno y otro pueblos. Reiteramos nuestra solidaridad con la población de países divididos como es el caso de la península de Corea y Chipre, y con las personas que aspiran a la paz y al fin del sufrimiento en naciones como Colombia, Iraq, Afganistán y la región de los Grandes Lagos de África.

Somos conscientes de que los cristianos han sido a menudo cómplices de sistemas de violencia, injusticia, militarismo, racismo, intolerancia y discriminación por razones de casta o por otros motivos. Pedimos a Dios que perdone nuestros pecados, y nos transforme en agentes de rectitud y abogados de la Paz justa. Hacemos un llamamiento a los gobiernos y a otros grupos para que dejen de utilizar la religión como pretexto para justificar la violencia.

Junto con copartícipes de otras creencias, hemos reconocido que la paz es un valor central de todas las religiones, y la promesa de paz se extiende a todas las personas, independientemente de tradiciones y compromisos. Mediante la intensificación del diálogo interreligioso procuramos llegar a una convergencia con todas las religiones del mundo en relación con estas cuestiones

Estamos unidos en nuestro anhelo de que la guerra sea considerada ilegal. En nuestra lucha por la paz en la tiera tenemos que hacer frente a nuestros contextos e historias diferentes. Somos conscientes de que las diferentes iglesias y religiones aportan perspectivas distintas del camino hacia la paz. Algunos de entre nosotros comienzan desde el punto de vista de la conversión personal y la moralidad, considerando que la aceptación de la paz de Dios en nuestro corazón es la base de la paz en la familia, la comunidad, la economía, así como en toda la tierra y en el mundo de las nacirones. Otros destacan la necesidad de centrarse ante todo en el apoyo y la corrección recíprocos en el cuerpo de Cristo para que sea posible la paz. Otros más estimulan el compromiso de las iglesias con los amplios movimientos sociales y el testimonio público de la iglesia. Cada uno de estos enfoques tiene su fundamento y no son mutuamente excluyentes. De hecho, están estrechamente relacionados. Incluso en nuestra diversidad podemos hablar con una sola voz.
Paz en la comunidad

Las iglesias percibieron toda la complejidad de la paz justa a medida que escuchábamos hablar de las intersecciones de múltiples injusticias y opresiones que perjudican simultáneamente las vidas de muchas personas. Miembros de una familia o comunidad pueden estar oprimidos y, al mismo tiempo, ser opresores de otras personas. Las iglesias deben ayudar a determinar las decisiones cotidianas que permitan poner fin a los abusos y promover los derechos humanos, la justicia de género, la justicia climática, la justicia económica, la unidad y la paz. Las iglesias tienen que continuar haciendo frente al racismo y a la discriminación por razones de casta que son factores deshumanizadores en el mundo de hoy. Del mismo modo, la violencia contra las mujeres y los niños debe considerarse un pecado. Se necesitan esfuerzos conscientes para lograr la plena integración de las personas con capacidades diferentes. Las cuestiones de sexualidad dividen a las iglesias, por lo que pedimos al CMI que cree espacios seguros en los que se puedan abordar esas cuestiones que son causas de división. Las iglesias pueden desempeñar una función, a todos los niveles, a la hora de apoyar y proteger el derecho a la objeción de conciencia, de garantizar el asilo a quienes se oponen y resisten al militarismo y los conflictos armados. Las iglesias deben alzar su voz para proteger a nuestras hermanas y hermanos cristianos, así como a todos los seres humanos, que sean víctimas de discriminación y persecución por motivos de intolerancia religiosa. La educación para la paz debe ocupar un lugar central en todos los programas de las facultades, seminarios y universidades. Reconocemos la capacidad de establecer y consolidar la paz de los jóvenes y exhortamos a las iglesias a que creen y fortalezcan redes de ministerios de paz justa. La iglesia está llamada a salir a la luz pública para expresar sus preocupaciones, diciendo la verdad más allá de las paredes de su propio santuario.
Paz con la Tierra

La crisis medioambiental es una crisis ética y espiritual profunda de la humanidad. Reconociendo el daño causado a la Tierra por la actividad humana, afirmamos nuestro compromiso con la integridad de la creación y la forma de vida que exige. Nuestra preocupación por la Tierra y nuestra preocupación por la humanidad van unidas. Los recursos naturales y los bienes comunes como el agua deben compartirse de manera justa y sostenible. Hacemos nuestra la petición de la sociedad civil global por la que se insta a los gobiernos a que reorienten de forma radical todas nuestras actividades económicas teniendo como objetivo una economía ecológicamente sostenible. El uso intensivo de los combustibles fósiles y las emisiones de CO2 deben reducirse urgentemente a niveles que permitan limitar los efectos del cambio climático. La deuda ecológica de los países industrializados que es causa del cambio climático deberá tenerse en cuenta cuando se negocian los derechos de emisión de CO2 y los planes de costos de adaptación. La catástrofe nuclear de Fukushima ha puesto en evidencia una vez más que ya no se debe recurrir a la tecnología nuclear como fuente de energía. Rechazamos las estrategias como el aumento de la producción de agrocombustibles que perjudican a los pobres por su competencia con la producción alimentaria.
Paz en el mercado

La economía global proporciona muchos ejemplos de violencia estructural que causa daño no ya mediante el uso directo de armas o de la fuerza física sino mediante la aceptación pasiva de la pobreza generalizada, las disparidades del comercio y la desigualdad entre las clases y las naciones. Contrariamente al crecimiento económico ilimitado que previó el sistema neoliberal, la Biblia nos presenta una visión de vida en abundancia para todos. Las iglesias deben aprender a propugnar de forma más eficaz la plena aplicación de los derechos culturales, sociales y económicos como fundamento de las “economías de vida”.

Es un escándalo que se gasten enormes cantidades de dinero en presupuestos militares y en proporcionar armas a los aliados así como al comercio de armas, cuando se necesitan fondos urgentemente para erradicar la pobreza en todas las partes del mundo, y financiar una reorientación ecológica y socialmente responsable de la economía mundial. Exhortamos a los gobiernos de este mundo a que actúen sin demora para canalizar sus recursos financieros hacia programas que promuevan la vida y no la muerte. Estimulamos a las iglesias a que adopten estrategias comunes que favorezcan la trasformación de las economías. Las iglesias deben hacer frente de forma más eficaz a la irresponsable concentración de poder y de riqueza, así como a la enfermedad de la corrupción. Entre las medidas en pro de economías justas y sostenibles cabe señalar la regulación más eficaz del mercado financiero, la introducción de impuestos sobre las transacciones financieras y las relaciones comerciales justas.
Paz entre los pueblos

La historia, especialmente gracias al testimonio de las iglesias tradicionalmente pacifistas, nos recuerda que la violencia es contraria a la voluntad de Dios y que nunca puede resolver conflictos. De ahí que decidamos ir más allá de la doctrina de la guerra justa orientándonos hacia el compromiso con la paz justa. Esta actitud requiere que abandonemos la concepción excluyente de la seguridad nacional propugnando la seguridad para todos. Esto incluye la responsabilidad diaria de impedir la violencia atacando sus raíces. Es necesario examinar, discernir y elaborar muchos aspectos concretos de la noción de paz justa. Continuamos debatiéndonos para saber cómo proteger a la gente inocente de la injusticia, la guerra y la violencia. En este sentido, nos esforzamos por entender la noción de “responsabilidad de proteger”y evitar que se utilice indebidamente. Pedimos urgentemente al CMI y a los organismos relacionados con el mismo que definan con mayor claridad su posición por lo que respecta a esa política.

Abogamos por el desarme nuclear total y el control de la proliferación de armas pequeñas.

Nosotros, en nuestra calidad de iglesias, tenemos la posibilidad, si osamos hacerlo, de enseñar la no-violencia a los poderosos, porque somos seguidores de aquél que vino como un niño indefenso, murió en la Cruz, nos dijo que dejemos de lado nuestras espadas, nos enseñó a amar a nuestros enemigos, y resucitó de entre los muertos.

En nuestro camino hacia la paz justa, es sumamente urgente un nuevo programa internacional para hacer frente a la magnitud de los peligros que nos rodean. Instamos a todo el Movimiento Ecuménico y, en particular, a los encargados de la planificación de la Asamblea del CMI en 2013 en Busan (Corea) que tendrá como tema “Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz”, a que den la máxima prioridad a la consecución de la paz justa en todas sus dimensiones. Documentos como Un llamamiento ecuménico a la paz justa y el Manual de la paz justa pueden servir de referencia y apoyo para la preparación de la Asamblea en Busan.

Nuestro agradecimiento y alabanza a ti, Dios Trino y Uno: Gloria a ti, y paz a tu pueblo en la tierra. Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz. Amén.

lunes, 23 de mayo de 2011

Sexualidad

Cuando,siendo dueños de su sexualidad, son capaces de descubrir caminos de libertad y respeto: ¡Bienaventurados!
Cuando convierten su vida en instrumento de Instrumento de liberación de la explotación sexual de los hermanos: ¡Bienaventurados!
Cuando aceptan la sexualidad como regalo de la mano creadora de Dios y de su amor de Padre: ¡Bienaventurados!
Cuando viven como proyecto de vida en el amor, que haga posible el Reino de Dios: ¡Bienaventurados!
Cuando la viven como fuente de felicidad, y hacen partícipes de ella a todos los que aman: ¡Bienaventurados!
Cuando la integren en el amor, haciendo de ella nido de ternura, donde participan todos: ¡Bienaventurados! Cuando un fracaso sexual los estimula a seguir caminando, a dar el siguiente paso para llegar a las metas del Reino: ¡Bienaventurados! 

Bienaventurados cuando su sexualidad de pareja es un canto a la fidelidad. Cuando esperan este encuentro con ilusión porqué comparten algo muy bello. Cuando reconocen que hacen feliz al otro y se lo ofrecen así. Cuándo son capaces de sentirse una sola cosa con él, y tus planes son eternos. Cuando esperan con locura que sea mañana para volverle a amar. Cuando hacen oración con él, fuente y cauce de su felicidad. Cuando le dan tu mano al pasear y le transmiten toda su memoria acumulada. Cuando no le ocultan ningún temor ni ningún fallo por grandes que parezcan. Cuando al sentirse los dos llenos de amor, son más fuertes para ayudar a sus  hermanos.

Fray Bernardo y Josep en el foro de Cristianos Gays

lunes, 7 de marzo de 2011

Jonás es enviado por Dios a Nínive

Dijo Dios a Jonás: "Levántate y ve a Nínive, la ciudad grande, y anúnciales que su maldad ha subido ante mí." Levantose Jonás, pero no quiso ir a Nínive. Bajó al puerto de Jope y halló un barco que estaba listo para zarpar a Tarsis. Dios levantó en el mar un violento huracán y fue tal la tormenta en el mar que creyeron se rompería la nave.

Llenos de miedo, los marineros invocaban cada uno a su dios y echaron al mar lo que llevaban en la nave para aligerarla de ella. Jonás, que había bajado al fondo de la nave, se había acostado y dormía profundamente. Le despertó el patrón y le dijo: "Levántate y clama a tu Dios."

Luego se dijeron unos a otros: "Vamos a echar a suertes a ver por quién nos viene este mal." Echaron a suertes y la suerte cayó sobre Jonás. Aquellos hombres se atemorizaron sobremanera y le dijeron: "¿Porqué has hecho eso?" Pues sabían que iba huyendo de Dios porque Jonás lo había declarado. Como el mar iba embraveciéndose cada vez más, les dijo Jonás: "Cogedme y echadme al mar y el mar se aquietará."

Le cogieron y le echaron al mar, y el mar se aquietó en su furia. Dios había dispuesto un pez muy grande para que tragase a Jonás y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. Desde el vientre del pez dirigió Jonás su plegaria a Dios, diciendo: "Clamé a Dios en mi angustia y El me oyó. Cuando desfallecía mi alma, me acordé de Yavé, y mi súplica llegó a su santo templo." Por orden de Dios el pez vomitó a Jonás en la playa.

Llegó por segunda vez a hablar Dios a Jonás, diciéndole: "Levántate y ve a Nínive, la ciudad grande, y pregona en ella lo que yo te diré." Jonás fue a Nínive, segun la orden de Dios. Era Nínive una ciudad grande sobremanera, de tres días de andadura. Comenzó Jonás a penetrar en la ciudad y pregonaba diciendo: "De aquí a cuarenta días Nínive será destruida."

Las gentes de Nínive creyeron a Dios y guardaron ayuno y se vistieron de saco desde el más grande al más pequeño. Llegó la noticia al rey de Nínive y, levantándose de su trono, se desnudo de sus vestiduras, se vistió de saco y se sentó sobre el polvo e hizo pregonar una orden del rey y de sus príncipes, diciendo: "Hombres y animales, bueyes y ovejas, no probarán bocado, no comerán nada, ni beberán agua.

Cúbranse de saco hombres y animales y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña y de sus manos. ¡Quién sabe si se volverá Dios y se arrepentirá del furor de su ira y no pereceremos!"

Ante su arrepentimiento, Dios tuvo, pues, misericordia con Nínive y a sus habitantes no los castigó. Jonás ya suponía que Dios iba a perdonar a Nínive por el ayuno y penitencia que iba a hacer, por eso dijo al Señor. "Sabía que eres Dios clemente y piadoso, tardo a la ira, de gran misericordia y que te arrepientes del mal".

El cuarto mandamiento de la Santa Madre Iglesia es: "Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia."

Si nos fijamos bien, la Iglesia no es triste porque nos obligue a ayunos y abstinencias. Eso no es verdad. Por ejemplo, cuando estamos en la Navidad, en la Nochebuena del 24 de diciembre, día grande y alegre, la celebramos con gozo y alegría. Construimos belenes o nacimientos, cantamos villancicos al son de panderetas, guitarras y música, comemos turrón. Y todo ello lo hacemos por festejar al Salvador que nos ha nacido.

Luego viene la cuaresma en que guardamos ayunos y abstinencias con el fin de santificar el alma y también la preparamos mejor para la Semana Santa. Y a continuación vienen la, alegrías de la resurrección del Señor, en que la misma Iglesia, con su liturgia, se regocija de la resurrección de Cristo Con el ayuno y abstinencia fortalecemos el alma para vencer al pecado, al mundo, al demonio y a la carne.

El Señor nos recomendó el ayuno y Él mismo nos dio ejemplo ayunando cuarenta días. Una vez Jesús arrojó al demonio de un muchacho que estaba endemoniado y les dijo a sus discípulos: "Esta especie no puede ser lanzada, sino por la oración y el ayuno." (Mateo, 17.) Aquí vemos la fuerza poderosa que tiene la oración con el ayuno.
______________________
"Recuerda que eres polvo y al polvo volverás. ¿Cómo me acordaré de dónde vengo y a dónde voy? Basta que me vea al espejo. Por más que lo limpie siempre me reflejará como ser que no vale nada.... soy polvo. Me miraré al espejo y me sacaré la lengua por ridículo al creer que soy más que polvo".

martes, 1 de marzo de 2011

Una conversión en el quirófano.

A una niña de diez a doce años había que operarla de un quiste en el pecho. Todos estaban dispuestos para la operación: el cirujano, el anestesista, ayudantes, enfermeras y la monjita. La niña, extendida en la mesa de operaciones, esperaba el momento en que empezaran la operación.

Se acercó a ella el anestesista con la inyección en la mano con el fin de dormirla. El anestesista se conmovió ante aquella niña tan pura e inocente y le dijo: "A ver, cierra los ojos, que vas a dormir." Ella, con mucha serenidad, le dijo: "Yo nunca duermo de día". "No importa, ahora tienes que dormir para curarte." Insistió ella que de día no podría dormir. Pero el médico insistió en que cerrara los ojos para dormir. Entonces la niña, con gran sencillez, dijo: "Yo siempre, antes de dormir, rezo las tres Avemarías a la Virgen. ¿Me deja ahora rezar las tres Avemarías antes de dormirme?

El anestesista le contestó: "Puedes rezar tus tres Avemarías." La niña puso las manos cruzadas sobre el pecho y rezó como siempre lo había hecho. Todos los presentes sintieron una profunda impresión de ternura y emoción ante aquel rezo de las tres Avemarías.

Acabado el rezo, cerró la niña los ojos para dormirse. El médico, entonces, le puso la anestesia. La operación transcurrió con toda normalidad. De pronto, el médico anestesista dijo a sus compañeros: "Todo va bien, yo no les hago falta." Y abandonó la sala de operaciones.

Bajó a su despacho, cerró con llave, se quitó la bata y rompiendo a llorar, cayó al suelo de rodillas. La causa era, que aquella niña, con su rezo, había despertado en él el recuerdo de que él también había rezado hacía muchos años las tres Avemarías, y comulgaba y estaba en gracia de Dios. Diecisiete años llevaba alejado totalmente de Dios. "¿Cómo vivo yo ahora?" Repetía el doctor. Y las palabras de la niña parecían que le gritaban muy adentro de su corazón. "Yo rezo siempre las tres Avemarías antes de dormir."

No podía sufrir más aquella angustia. Se secó las lágrimas, abrió la puerta y salió a la calle. Buscó una iglesia y entró en ella para confesarse y volver a la amistad con Dios. Aquí tenemos la maravillosa vida de una niña que por rezar con fervor tres Avemarías convirtió a un pecador que vivía alejado de Dios.

Esta niña fue verdadero apóstol en su ambiente.

Explicación Doctrinal:

El quinto mandamiento de la Iglesia es: "Ayudar a la Iglesia en sus necesidades." La principal misión de la Iglesia es santificar a las almas, enseñar el Evangelio a las gentes.

Y los católicos tenemos el deber de contribuir en la medida de nuestras posibilidades al sostenimiento de las obras de la Iglesia. Ella necesita de sacerdotes, seminarios, de apóstoles seglares. Podemos pertenecer a algunas asociaciones, pero sobre todo hacer apostolado personal en los ambientes donde nos movemos. ¿A cuántas personas les haz hablado de Dios en el último mes?

No olvidemos que ayudar a la Iglesia es prestar a Dios. Un hermoso apostolado es el del propio ambiente en que se vive, como la familia, la empresa donde se trabaja, en la calle, con los amigos, llevando a todos la verdad y el amor de Cristo y de la Iglesia.

Una palabra amable, un libro bueno que prestamos, un servicio que hacemos, una vida ejemplarmente cristiana que llevamos contribuye a realizar un hermoso apostolado seglar. Viendo un día Jesús a la muchedumbre, se estremeció de compasión por ella, porque estaban como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es mucha, pero los operarlos pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. (Mateo, 9.)

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Qué puede matar al amor?

Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos, convocó a una reunión urgente con todos ellos. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos hablo el Odio y dijo: "los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien". Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si quien seria tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos. "Quiero que maten al Amor", dijo. Muchos sonrieron malevolamente pues más de uno le tenía ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará". Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron tan decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante".

Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición que, haciendo alarde de su poder, dijo: "En vista de que El Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviare la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará". Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida pero despues de luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró, y decidió que no quería morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, La Indiferencia, la Pobreza, La Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás: "Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".

De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte: "Yo mataré al Amor", dijo con seguridad. Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo, "ve y hazlo".

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar que, por fin, ¡EL AMOR HABÍA MUERTO!. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "Ahí les entrego al Amor totalmente muerto y destrozado", y sin decir más se marchó.

"Espera", dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quien eres?. El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: "¡SOY LA RUTINA!".

Ahora, piensa en todo el amor que tienes para dar a las personas alrededor tuyo, todo lo que "puedes" hacer por ellos, todo lo que "quieres" hacer por ellos y que, por alguna u otra razón no lo has hecho! No dejes que la "rutina" mate al amor que hay en ti. Note imaginas lo poderosa y dañina que "ella" puede ser.

¡Festeja al amor todos los días, no solo el 14 de Febrero que todo es negocio!

lunes, 7 de febrero de 2011

Fidelidad por Internet

Queridos amigos:

Quiero dirigirme a todos los que tenemos acceso a Internet y en ocasiones hacemos mal uso de esta herramienta de comunicación.

Ojalá que mi experiencia pueda ayudar a otros para que no caigan en las garras de la mentira, el engaño y destruyan la relación que tienen con sus parejas.

Acabo de terminar mi relación de 8 años con mi pareja porque descubrí que me engañaba con personas a las cuales conocía por internet para después tener encuentros sexuales con ellos.

Ha sido muy dificil para mi, terminar mi relación, este rompimiento me trae descepción y mucha tristeza. Creo que los valores son universales, y que todos debemos practicarlos, que no importa si somos homosexuales o heterosexuales. Amigos y hermanos debemos defender el amor, el respeto y la verdad ante todo, si no lo hacemos lastimaremos a los demás y nos lastimamos a nosotros mismos.

Abramos todos bien los ojos, no accesemos a portales donde se fomenta este tipo de encuentros, seamos cuidadosos con nuestras palabras, busquemos la verdad también aquí dentro de este medio electrónico, Dios debe estar aquí, no dejemos que el mal se apodere de este sitio que es la internet. La internet se ha convertido en un cuarto oscuro donde todo es permisible. ¡No permitamos esto! ¡Seamos buenos cristianos y luchemos en contra de este mal! Cuidemonos todos y no le demos el voto a estos sitios con el click de aprobación.

Somos humanos y somos debiles, caemos en tentación pero aún aceptando nuestra condición humana y falible luchemos por los valores universales que Jesus nos enseñó.

_________Material obtenido de la red bajo la autoría del "Amigo de Dios"

lunes, 31 de enero de 2011

Todos somos iguales a los ojos de Dios

En un avión que cubría un vuelo entre Johannesburgo y Londres, a una señora blanca, de unos cincuenta años, le toca sentarse al lado de un hombre afro-americano. Llama a la azafata para quejarse:

-¿Cuál es el problema señora? -pregunta la azafata.

-Pero, ¿no lo ve? -responde la señora. -Me colocó al lado de un hombre ’de estos’. No puedo quedarme al lado de estos "inmundos". Déme otro asiento.

-Por favor, cálmese -dice la azafata. -Casi todos los lugares de este vuelo están tomados. Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en primera.

La azafata se apura y vuelve unos minutos después.

-Señora -explica la azafata -como yo sospechaba, no hay ningún lugar vacío en clase económica. Conversé con el capitán y me confirmó que tampoco hay lugar en ejecutiva. Pero sí tenemos un lugar en primera clase.

Antes que la señora pudiese responder algo, la azafata continuó:

-Es totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a alguien que está en económica, pero dadas las circunstancias, el capitán consideró que sería escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de una persona que nos haga sentir mal...

La señora, con cara de satisfacción, se prepara para abandonar su asiento e ir a ocupar el asiento en la clase ejecutiva... en eso, la azafata mira a la persona de afro-americana y le dice:

-Si el señor me hiciera el favor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera clase ya está preparado.

Y todos los pasajeros alrededor, que acompañaron la escena, se levantaron y aplaudieron por la actitud de la compañía.

"En el Cielo, no hay dos santidades iguales. En el Paraíso, todos los esplendores son múltiples, y entre todos componen Su Gloria".

martes, 25 de enero de 2011

Cien Personas

Si pudiéramos reducir la población total del planeta a una aldea de solo 100 personas y mantuviéramos los correspondientes porcentajes existentes, tendríamos los sorprendentes siguientes resultados:




57 asiáticos
21 europeos
14 del continente americano
8 africanos

52 serían mujeres
48 serían varones

30 serían de raza blanca
70 serían de otra raza

30 serían cristianos
70 serían de otras religiones

89 serían heterosexuales
11 serían homosexuales

6 personas poseerían el 59% de toda la riqueza del mundo y las 6 serían de los EE.UU.
80 vivirían en viviendas inadecuadas
70 no podrían leer ni escribir
50 serían mal nutridos
1 estaría por morir y 1 por nacer
1 (solamente 1) tendría educación universitaria
1 poseería una computadora

Cuando uno analiza nuestro mundo desde esta perspectiva comprimida, la necesidad de aceptar, de ser tolerantes, para entender y para educar a la gente llega a ser estupefactamente impresionante.

Y yo, que poseo una computadora, que se leer y escribir, que tengo educación, que no estoy desnutrido, que tengo una vivienda adecuada, que estoy vivo, etc., etc. ... ¿ De qué me quejo?